Como padres, solemos vigilar cada hito del crecimiento de nuestros hijos: su altura, sus primeros pasos o la evolución de su lenguaje. Sin embargo, existe un aspecto fundamental que a menudo pasa desapercibido hasta que el problema es muy evidente: la forma en que encajan sus dientes y el desarrollo de sus maxilares.
La maloclusión dental infantil no es un mero problema estético. Se trata de una falta de alineación o un encaje deficiente entre el maxilar superior y la mandíbula que puede comprometer la salud sistémica del niño. En Novodent, nuestra filosofía se basa en la prevención: detectar estos problemas a tiempo es la clave para evitar intervenciones complejas en la edad adulta.

¿Qué es exactamente la maloclusión dental infantil?
En una mordida ideal, los dientes superiores deben encajar ligeramente por delante de los inferiores, y las muelas deben coincidir entre sí como las piezas de un puzle. Cuando este «engranaje» falla, hablamos de maloclusión.
En nuestra unidad de ortodoncia infantil en Alicante, observamos que estas anomalías tienen dos orígenes principales:
- Genético: Herencia de la forma de los huesos maxilares de los padres.
- Adquirido: Provocado por hábitos prolongados como el uso del chupete, la succión del pulgar o una dieta excesivamente blanda.
Biomecánica del crecimiento: ¿Cómo se desarrolla la cara de un niño?
Para comprender la maloclusión, debemos ver la boca como un sistema dinámico. Durante la infancia, el maxilar superior y la mandíbula están en constante remodelación. El maxilar superior, por ejemplo, forma parte de la base del cráneo y su crecimiento está influenciado directamente por la respiración.
Cuando un niño respira habitualmente por la boca (debido a alergias, vegetaciones o hábito), la lengua se sitúa en la parte baja de la boca en lugar de apoyarse en el paladar. Al no recibir el empuje natural de la lengua, el paladar se vuelve estrecho y «ojival». Esto provoca que los dientes no tengan espacio suficiente para salir alineados, dando lugar a lo que conocemos como mordida cruzada.
Señales de alerta: Cómo identificar la maloclusión en casa
Aunque el diagnóstico definitivo debe darlo un profesional, existen señales claras que los padres pueden observar:
- Dientes apiñados o rotados: Si notas que los dientes definitivos nacen «montados» unos sobre otros.
- Mordida cruzada: Al cerrar la boca, los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores (ya sea en la parte frontal o en los laterales).
- Respiración bucal: Si tu hijo suele tener la boca abierta, ronca o presenta ojeras marcadas.
- Dificultad fonética: Problemas al pronunciar ciertos fonemas (como la «s» o la «z») causados por la posición de la lengua.
- Asimetría facial: Si la mandíbula parece desplazada hacia un lado o si el perfil del niño muestra un labio superior muy prominente.
Clasificación clínica de las maloclusiones
En Novodent, categorizamos el problema para diseñar el plan de tratamiento más eficaz:
- Clase I: La mordida encaja bien, pero existe apiñamiento o espaciado excesivo entre dientes.
- Clase II: El maxilar superior sobresale significativamente respecto a la mandíbula (perfil de «pájaro»).
- Clase III: La mandíbula sobresale hacia adelante (prognatismo). Es crucial detectarla pronto, ya que su tratamiento es más complejo con el tiempo.
- Mordida Abierta: No hay contacto entre los dientes superiores e inferiores al cerrar, generalmente por el hábito de succión del dedo o deglución atípica.
Los hábitos «silenciosos» y la dieta moderna
Más allá de la genética, hay factores ambientales que actúan de forma lenta:
- Deglución atípica: Tragar presionando la lengua contra los dientes frontales en lugar de contra el paladar.
- Alimentación blanda: Las dietas actuales de purés y alimentos procesados no exigen el esfuerzo masticatorio necesario para estimular el crecimiento de los huesos maxilares. Masticar alimentos fibrosos (manzanas, carnes, pan de corteza) es un «ejercicio» vital para el desarrollo óseo.
Riesgos de la falta de tratamiento: ¿Por qué no esperar?
Muchos padres creen que es mejor esperar a que el niño tenga todos los dientes definitivos (hacia los 12 años). Sin embargo, esperar puede ser un error grave. Una maloclusión no tratada conlleva:
- Desgaste dental: Las piezas que chocan mal se fracturan o se desgastan prematuramente.
- Problemas de ATM: Dolores de cabeza y mandíbula por una articulación sobrecargada.
- Higiene deficiente: Es mucho más difícil limpiar dientes apiñados, lo que dispara el riesgo de caries y gingivitis infantil.
- Impacto psicológico: La estética dental es clave para la autoestima y la seguridad del niño en su entorno escolar.
Tratamientos vanguardistas: De la prevención a la estética
En nuestra clínica, el abordaje se divide en dos fases estratégicas:
Fase 1: Ortodoncia Interceptiva (6 a 10 años)
Aquí no movemos dientes, moldeamos el hueso. Aprovechamos que el niño está creciendo para ensanchar el paladar o guiar la mandíbula a su sitio. Es el momento más eficiente del tratamiento porque el hueso es maleable.
Fase 2: Ortodoncia Correctiva y Estética
Una vez que la base ósea es correcta y han salido los dientes permanentes, nos centramos en la alineación perfecta. Hoy en día, la tecnología permite que este proceso sea casi invisible.
En Novodent somos especialistas en los últimos tipos de ortodoncia invisible. Esta opción es la preferida por niños y adolescentes por varias razones:
- Comodidad: Sin alambres ni brackets que pinchen.
- Higiene: Al ser removibles, el niño puede lavarse los dientes con total normalidad, evitando las manchas blancas típicas de los brackets metálicos.
- Sin urgencias: Reduce las visitas inesperadas a la clínica por roturas de aparatos.
¿Qué esperar de la primera visita en Novodent?
Entendemos que el dentista puede generar temor. Por eso, hemos digitalizado la experiencia:
- Escaneado 3D: Olvida los moldes de pasta que daban náuseas. Usamos un escáner intraoral que crea una réplica digital de la boca en 3D en segundos.
- Simulación de resultados: Podemos mostrarte a ti y a tu hijo cómo quedará su sonrisa antes de empezar.
- Enfoque humano: Nuestro equipo de ortodoncia infantil en Alicante está formado para que el niño se sienta protagonista y pierda el miedo al cuidado dental.
Consejos finales para padres
- La primera revisión: Debe ser a los 6 años, coincidiendo con la salida de los primeros molares definitivos.
- Retirada de hábitos: Intenta que dejen el chupete o el dedo antes de los 3 años.
- Observación: Mira a tu hijo mientras duerme; si tiene la boca abierta, es momento de consultarnos.
Salud hoy para una vida sin complejos
La maloclusión dental infantil es una patología que afecta a la masticación, la respiración e incluso la postura corporal. En Novodent, trabajamos para que la salud dental de tus hijos sea una inversión de éxito, combinando la calidez del trato humano con la tecnología más avanzada del sector.



