La respiración por la boca no es solo un mal hábito: cuando se mantiene en el tiempo, puede afectar a la estructura facial, a la mordida, al sueño y al rendimiento general, tanto en niños como en adultos. Detectarla pronto y reeducar la respiración es clave para evitar problemas dentales, posturales y de salud global.

Qué significa respirar por la boca y por qué se instaura
Respirar por la boca (respiración oral) es cuando el aire entra de forma predominante por la boca en lugar de hacerlo por la nariz, durante el día, la noche o ambos momentos. La respiración ideal es nasal porque la nariz filtra, calienta y humidifica el aire, favoreciendo una mejor ventilación y protegiendo las vías respiratorias.
En muchos casos comienza por congestiones nasales repetidas, alergias o amígdalas y adenoides grandes. Si el patrón se mantiene, el cuerpo se acostumbra a usar la boca aunque ya no exista tanta obstrucción nasal, y la respiración oral se convierte en el modo por defecto.
Causas principales de la respiración oral
Las causas suelen combinar factores nasales, orales y de hábitos.
Obstrucción o dificultad para respirar por la nariz
Rinitis alérgica, sinusitis, tabique desviado, vegetaciones (adenoides) o amígdalas hipertróficas pueden bloquear el paso de aire por la nariz y favorecer que el niño o el adulto recurra a la boca para respirar.
Hábitos orales y postura de la lengua
Uso prolongado de chupete o biberón, chuparse el dedo, lengua en posición baja o empuje lingual pueden alterar el equilibrio muscular y modificar el crecimiento del maxilar, manteniendo la boca entreabierta con más facilidad.
Tono muscular y postura
Cuando hay hipotonía muscular, labios que no cierran bien, musculatura orofacial débil o una postura adelantada de cabeza y cuello para buscar aire con menos esfuerzo, el patrón de respiración oral se sostiene con el tiempo.
Infecciones y alergias mal controladas
Episodios repetidos de infecciones respiratorias y alergias no tratadas correctamente pueden cronificar el patrón de respiración por la boca.
Efectos de respirar por la boca en niños y en adultos
En la infancia, respirar por la boca tiene un impacto especialmente grande porque los huesos faciales y la mordida están en pleno desarrollo. En adultos, suele estar más instaurada y se asocia a problemas locales y generales.
En niños: crecimiento facial, mordida y descanso
Cambios como paladar estrecho y alto, mandíbula retraída, cara más alargada y ojeras marcadas pueden aparecer cuando el patrón se mantiene. A nivel dental, aumenta el riesgo de mordida abierta, apiñamiento y caries por sequedad, y en el sueño pueden aparecer ronquidos, microdespertares o un descanso poco reparador con cansancio diurno.
Por eso, en niños es esencial un abordaje temprano que no se quede solo en alinear dientes. Esta valoración se integra dentro de la ortodoncia infantil , donde se tiene en cuenta cómo respira y deglute el niño, además de su mordida y desarrollo.
En adultos: boca seca, oclusión, postura y energía
En adultos es frecuente notar boca seca, más tendencia a caries e inflamación de encías, y un peor control de la placa por falta de saliva. También puede asociarse a sobrecarga muscular, bruxismo, molestias en la ATM y un sueño de peor calidad. A nivel postural, es típico adelantar cabeza y cuello para facilitar la entrada de aire, con tensiones en cervicales y espalda.
En personas activas, mejorar la respiración nasal suele notarse incluso en la sensación de energía y recuperación. Este enfoque encaja con una odontología basada en la función, donde se valora la relación entre mordida, postura y respiración, como en el área de odontología integrativa y deportiva.
Cómo favorecer la respiración nasal y qué papel tienen las tiras para dormir
En los últimos años se han popularizado las tiras o mouth tape para dormir: cintas adhesivas que sellan ligeramente los labios para favorecer que la respiración se haga por la nariz durante la noche. En algunos casos pueden servir como recordatorio del patrón, pero no son una solución aislada. Si existe obstrucción nasal importante (amígdalas grandes, tabique desviado, pólipos o alergias intensas), conviene valorarlo primero con el especialista antes de usar cualquier sistema que cierre la boca.
Más allá de las tiras, lo que suele funcionar mejor es combinar: reeducación miofuncional para labios y lengua, tratamiento de la causa de fondo (incluida valoración ORL cuando procede) y, en niños y adolescentes, abordajes que guíen el desarrollo y favorezcan un patrón respiratorio más estable.
Enfoque integrativo
La respiración por la boca es un ejemplo claro de cómo la boca no puede separarse del resto del cuerpo: afecta al sistema respiratorio, al sueño, a la postura y al rendimiento físico. La odontología integrativa entiende la boca como parte de un sistema y permite diseñar tratamientos que mejoran la forma de morder, respirar y moverse, no solo la alineación dental. También facilita coordinar la actuación con otros especialistas (ORL, logopedia, fisioterapia, medicina del deporte) para abordar la causa real del problema y no solo sus consecuencias.
Si quieres ampliar esta visión global, te puede interesar el artículo de Novodent sobre odontología integrativa: qué es y para quién está indicada.
En resumen, respirar por la boca de forma habitual es una señal de alerta en niños y adultos y suele requerir una valoración conjunta de vía aérea, mordida y función muscular. Con un enfoque basado en la función es posible estudiar el caso, prevenir problemas futuros y recuperar una respiración nasal más saludable que mejore el descanso, la postura y el rendimiento diario.
Si quieres, pide una valoración y lo revisamos contigo en consulta: te explicaremos lo que vemos, cuál es la causa más probable y qué pasos tienen sentido para recuperar una respiración nasal más saludable.
